Salmonella

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SIGNOS CLÍNICOS

DIAGNÓSTICO

PREVENCIÓN

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Salmonella es uno de los patógenos de mayor importancia en salud pública dado el impacto socioeconómico que ocasiona tanto en los países industrializados como en aquellos que se encuentran en vía de desarrollo. 

La transmisión de este microorganismo puede darse a través de diversos alimentos, principalmente de origen avícola, ocasionando brotes que afectan a centenares de personas alrededor del mundo. Tratándose así de una patología zoonótica, transmisible de animales a personas.

Las salmonelosis son infecciones intestinales agudas o crónicas de las aves de corral que se caracterizan por lesiones necrobióticas septicémicas y degenerativas del tracto alimentario y de los órganos parenquimatosos.

Origen de la salmonella

Los microorganismos pertenecientes al género Salmonella son bacilos gramnegativos cortos, incluidos en el grupo de las enterobacterias. Son bacterias anaerobias facultativas y son móviles, debido a la presencia de flagelos, con unas pocas excepciones, como Salmonella Pullorum y Gallinarum. 

Los 4 serotipos reportados más frecuentemente en humanos responsables de aproximadamente el 72,8% de los casos confirmados son: 

1.

S. Enteritidis: 50,3%

2

S. Typhimurium: 11,9%

3

S. Typhimurium monofásica: 8,2%

4

S. Infantis: 2,4%

¿Qué causa y cómo se transmite la salmonella?

Patogenicidad

La capacidad de patogenicidad de Salmonella depende de su especie, subespecie y serotipo, del tamaño del inóculo, de los factores de virulencia expresados por la cepa, del hospedador afectado y del estado inmunitario del animal.

Género

Desde el punto de vista de la patogénesis en avicultura, el género Salmonella puede dividirse en dos grupos: 

Uno de ellos coloniza de manera sistémica (huéspedes específicos, afectando solo a una especie animal), y generalmente colonizan pobremente el intestino, y por lo tanto, no contaminan la superficie de las carcasas de pollo, raramente involucrados en toxiinfecciones humanas. 

El otro grupo de serotipos, producen toxiinfecciones y solo producen enfermedades sistémicas en circunstancias particulares. 

Una comparación entre los aspectos biológicos de los dos grupos puede explicar el éxito en el control inmunológico del primero y el limitado éxito en el segundo. Así pues, los serotipos de huésped específico causan enfermedades sistémicas, generalmente con poca colonización intestinal, al contrario que la mayor parte de los serotipos que están asociados con la aparición de toxiinfecciones. 

La vía de transmisión es generalmente feco-oral, si bien algunos casos se ha descrito la transmisión por la mucosa conjuntiva, por las vías respiratorias superiores, e incluso, a través de heridas. 

Signos clínicos

Dependiendo de si nos estamos refiriendo a Salmonelosis no tifoidea o tifoidea tenemos distintos cuadros. 

No tifoidea

Aquí se encuentran S. Enteritidis y S.Typhimurium.

Los primeros signos de infección clínica serían:

  • Apatía
  • Desigualdad de crecimiento
  • Morbilidad de 1 al 30% y una mortalidad del 2 al 15% durante las dos primeras semanas. Pueden observarse cojeras unilaterales (S. Enteritidis y S. Typhimurium) y tiflitis.
  • Las aves que sobreviven presentan retraso en el crecimiento
  • Lesiones en órganos internos (hígado o bazo inflamados, pericarditis o perihepatitis)
  • Puntiformes necróticos
  • Cojeras con exudado purulento
  • Contenido caseoso en ciegos
  • Retención del saco vitelino
  • Congestión de los vasos ováricos y presencia de huevos deformes y de tamaño reducido

Tifoideas

En el caso de las Salmonellas Tifoideas (Pullorum y Gallinarum), se generan cuadros clínicos septicémicos. La Pullorosis afecta a aves de 2 a 3 semanas, mientras que la Tifosis afecta a aves adultas.

  • Mortalidad variable entre 25-100%
  • Animales están somnolientos, deprimidos
  • Crecimiento retardado
  • Perdida del apetito
  • Postración
  • Plumar erizadas
  • Crestas pálidas
  • Plumas alrededor del vientre en muchos pollitos se pueden encontrar con heces diarreicas o con heces secas pegadas
  • Caída de la puesta, infertilidad y mortalidad embrionaria

¿Cómo diagnosticar la salmonella?

El diagnóstico tentativo puede hacerse a partir de la historia del problema y del lote, el desarrollo de la enfermedad, los signos clínicos y las lesiones. El diagnóstico inicial se confirma tras el aislamiento y la identificación del agente etiológico. 

Las muestras adecuadas son: 

  • De órganos internos, tracto reproductivo e intestinal, de las que se pueden realizar aislamiento e identificación bacteriana con el cultivo de esos tejidos, o muestras fecales en medios adecuados. 
  • Técnicas serológicas (ELISA), a partir de la sangre de aves, y que son más rápidas. 
  • Técnicas PCR (Reacción en cadena de la Polimerasa). 

Prevención y tratamiento frente a la salmonella

El tratamiento inhibe, pero no erradica la infección. El tratamiento adecuado minimiza la tasa de mortalidad hasta que las aves desarrollen inmunidad. 

Las medidas de control sobre la propagación de las salmonelosis incluyen principalmente una investigación exhaustiva de los lotes de reproductoras, de los huevos de reproductoras (normalmente, una muestra de 10-20 huevos) y de los criaderos. 

Control mediante el examen periódico de muestras tomadas del entorno (heces, cama, polvo). Esto permite controlar la penetración de las salmonelas en los edificios a través del personal, los vectores de la enfermedad, los equipos y otras fuentes. 

La vacunación es una herramienta eficaz para la prevención de las infecciones por Salmonella spp., ya que permite: 

  • Prevenir o reducir la colonización intestinal y de los tejidos del aparato reproductor. 
  • Reducir la excreción fecal, la transmisión ovárica y la contaminación de los huevos y del medio ambiente. 
  • Aunque no elimina totalmente el riesgo de contaminación por Salmonella, reduce el número de aves portadoras y la prevalencia dentro de la manada. 

Prevención Ceva

CEVAC Salmovac

Cevac® Salmovac

Inmunización activa de las pollitas para reducir la colonización, persistencia e invasión del tracto intestinal y de los órganos internos por Salmonella Enteritidis y Salmonella Typhimurium. Inicio de la inmunidad dentro de los 6 días después de la primera vacunación. 

La duración de la inmunidad para Salmonella Enteritidis es de 35 semanas después de la segunda vacunación y de 63 semanas después de la tercera vacunación cuando se utiliza según la pauta vacunal recomendada.

La duración de la inmunidad para Salmonella Typhimurium de 60 semanas después de la tercera vacunación cuando se utiliza según la pauta vacunal recomendada.