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Aproximación frente a Salmonella desde el punto de vista One Health

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Según el informe anual de la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) Campylobacter spp. y Salmonella spp. son los dos agentes patógenos más importantes responsables de la mayoría de las zoonosis en la Unión Europea.

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Los microorganismos pertenecientes al género Salmonella son bacterias que pueden provocar procesos infecciosos (salmonelosis) de distribución mundial producidos por distintos serotipos, que afectan a multitud de especies animales, domésticas y silvestres, y al hombre. Se pueden presentar bajo numerosas formas clínicas generalizadas (ej. septicemias) o localizadas (ej. gastroenteritis).

 

Esta enfermedad es de tipo zoonótica lo que quiere decir que es una enfermedad infecciosa que se transmite de forma natural de los animales a los seres humanos. Puede transmitirse a los humanos por tres vías fundamentales:

  • Ingestión de alimentos contaminados (toxiinfección alimentaria)
  • Manejo de animales en granjas o manipulación de canales en mataderos
  • Y contacto con animales de compañía y animales exóticos

La importancia social de esta enfermedad radica en el impacto que genera a nivel de salud pública y a nivel económico. Desde el punto de vista de salud pública, el impacto es enorme ya que suele afectar a colectividades (comedores, restaurantes, geriátricos…). En este caso, la mayoría de los adultos se recuperan, pero la grave deshidratación puede causar complicaciones o incluso la muerte en niños, pacientes con otras patologías de base o personas inmunodeprimidas.

Desde el punto de vista económico, la infección produce elevados costes por diversos motivos, como son tratamientos y hospitalizaciones de las personas afectadas. O a nivel productivo pérdida de animales (lotes completos), disminución del rendimiento productivo y costes en tratamientos.

Por otra parte, uno de los principales motivos de alarma para las autoridades sanitarias ha sido el aumento de los casos de infecciones ligados a cepas de Salmonella multirresistentes a los antimicrobianos convencionales. Relacionado con esto, la OMS (Organización Mundial de la Salud) considera que, si no se toman las medidas pertinentes, este siglo será aquel en el que las bacterias resistentes no podrán tratarse con antibióticos comunes. Por ello, desde hace unos años por parte de las instituciones gubernamentales, entre otras acciones, se está llevando a cabo un trabajo con el propósito de disminuir el consumo de antibióticos en la cadena de producción animal. Un ejemplo de estos trabajos es el Programa Nacional contra la resistencia de antibióticos (PRAN) de la Agencia Española del Medicamento, que tiene como objetivo general el uso racional de los antibióticos y plantear planes sanitarios preventivos.

Con el fin de disminuir la casuística por salmonelosis, estos planes preventivos se han de basar en dos pilares fundamentales:

  1. La reducción de los niveles de prevalencia en los animales. Mediante la aplicación de vacunas que ayuden a proteger a los animales, la monitorización de Salmonella y la implementación de medidas de higiene y bioseguridad en granjas.
  2. La protección de la infección en el hombre. Evitando fundamentalmente la toxiinfección alimentaria a partir de productos de origen animal. Esto requiere una higiene rigurosa en el procesado tecnológico, culinario y de distribución de los alimentos, así como de la intervención del veterinario en el control sanitario de los alimentos y la gestión de la seguridad alimentaria.

Con lo que, tal y como se observa a lo largo de estas líneas, para alcanzar esta meta, es necesario formar equipos multidisciplinares que incluyan desde un punto de vista integral, todos los factores relacionados con este tipo de enfermedades. Y esto se debe llevar a cabo a través de una estrategia global en la que el objetivo sea aumentar la comunicación y la colaboración interdisciplinar para el cuidado de la salud de las personas, los animales y el medioambiente entendiendo que estos tres pilares están relacionados entre sí. Percibiendo así la salud, como una sola, una salud global que es la suma interactiva de la salud animal, ambiental y humana dentro de lo que llamamos ‘One Health’ (Una sola salud).

 
 

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/One_Health#/media/Archivo:One-Health-Triad-en.png

 

En este caso, la salmonelosis constituye un modelo convincente del concepto ‘One Health’, con reservorios de patógenos en los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. Dentro de este modelo, tenemos un ejemplo que nos muestra como estos tres pilares están estrechamente relacionados entre sí, y que ocurre si no se tiene en cuenta las posibles interacciones entre dichos pilares. Debido a la intervención humana, una de las consecuencias secundarias de los esfuerzos por eliminar los distintos serotipos de Salmonella patógenas es la destrucción del equilibrio natural en el que un serotipo excluye competitivamente a otros miembros del mismo serogrupo. A este respecto, los esfuerzos por eliminar los serotipos de Salmonella restringidos a las aves de corral han desplazado estos serotipos dejando un espacio libre que podría ser ocupado por otros microorganismos de características similares.

Demostrando que los principios ecológicos básicos gobiernan los nichos ambientales ocupados por los patógenos, lo que hace imposible frustrar las infecciones por Salmonella sin una clara comprensión del concepto ‘One Health’.

En conclusión, para poder hacer frente a estas enfermedades zoonóticas es necesario tener en cuenta el concepto de ‘One Health’, ya que se ha demostrado con múltiples ejemplos que los esfuerzos de un solo sector no pueden prevenir o eliminar el problema. Es necesaria la estrecha colaboración y comunicación entre profesionales de diversas especialidades para poder aportar soluciones integrales que tengan en cuenta las posibles interacciones entre el ecosistema, los animales y los seres humanos.

En conclusión, para poder hacer frente a estas enfermedades zoonóticas es necesario tener en cuenta el concepto de ‘One Health’, ya que se ha demostrado con múltiples ejemplos que los esfuerzos de un solo sector no pueden prevenir o eliminar el problema.

Es necesaria la estrecha colaboración y comunicación entre profesionales de diversas especialidades para poder aportar soluciones integrales que tengan en cuenta las posibles interacciones entre el ecosistema, los animales y los seres humanos.

 

Bibliografía:

* https://onehealthin.com/

* Behravesh, C. B. (2016). One Health: People, Animals, and the Environment.