El futuro del sector avícola de puesta en España

El futuro del sector avícola de puesta en España

Aún recuerdo mi primera reunión de sector hace 25 años. Recién acabados mis estudios me presentaba, nervioso e ilusionado, a conocer a algunos históricos del sector, dispuesto a poder aportar, o como mínimo comprobar, algo de lo aprendido en mis años de formación. No negaré que me llevé bastante sorpresa.

La teoría distaba bastante de la práctica y recuerdo que mi conclusión fue la de encontrarme frente a un conjunto de directivos desconfiados, intentando saber los secretos del otro sin que aquél conociera los propios y, salvo casos puntuales, con una clara falta de orientación al mercado. He de reconocer que actualmente la fotografía ha cambiado, si bien en determinados aspectos todavía dista de lo que debería ser un sector de futuro.

2012, el primer punto significativo de inflexión

El año 2012 supuso un primer punto significativo de inflexión. La aplicación de la ley de bienestar aprobada muchos años antes evidenció la falta de planificación de una parte del sector, tanto en la dirección como en la puntualidad en la toma de decisiones, y supuso, a su vez, un cierto grado de racionalización en el número de explotaciones.

A pesar de ello, la fotografía ese año seguía mostrando un sector con una elevada atomización que continuaba padeciendo una excesiva debilidad y con el añadido de un importante esfuerzo inversor en un momento seguramente no aconsejable.

Los años posteriores, como también es marca de la casa, la avicultura de puesta ha ido viviendo al ritmo de una oferta en muchas ocasiones excesiva que se ha visto compensada gracias a crisis de oferta en otros países que han ido absorbiendo ese exceso de stock.

Nuevos hábitos de consumo y conciencia social

En los últimos años los nuevos hábitos de consumo y de conciencia social han puesto de nuevo al sector en una situación complicada.

Ante el movimiento creciente hacia el cambio hacia sistemas “cage-free”, en un principio, pecamos de falta de proactividad en explicar cómo trabajamos y las características de cada una de las distintas formas de cría.

En su lugar actuamos por reacción, dejando que otros lideraran al principio el discurso, lo que nos puso muchos casos en la situación de rebatir en lugar

Se ha cambiado significativamente y hoy el sector está liderando campañas de comunicación en esta línea que seguro darán sus frutos.

Nuevos retos y tendencias en el sector

Nuevos retos se suman a esta tendencia y que afectan al sector de forma más o menos directa. A parte de una situación coyuntural delicada derivada de los efectos de la pandemia y las repercusiones del conflicto en Ucrania, nuevos desafíos estructurales se ciernen sobre nuestro sector.

Aspectos como el sexaje “in ovo” o la minimización de efectos medioambientales de la producción ganadera son nuevos retos a los que debemos adaptarnos en el corto y medio plazo asumiendo un rol de liderazgo a la hora de comunicar nuestro compromiso y actuaciones, pero también las repercusiones económicas y productivas que acarrean este tipo de decisiones.

El caso de la no consideración de ayudas a la avicultura de puesta por las repercusiones de la crisis ucraniana seguramente sea un ejemplo ilustrativo respecto a la consideración que desde las administraciones se nos ha tenido respecto a otros sectores.

De nuevo hemos tenido que actuar a posteriori para intentar corregir una discriminación injustificable.

Necesitamos de un sector fuerte y unido, que aborde de forma pro activa estos cambios, informando adecuadamente de qué se está haciendo y, también, de cuánto cuesta hacerlo.

Producimos uno de los mejores alimentos para el ser humano y lo estamos produciendo de forma competitiva, segura y con el máximo respeto por el bienestar de nuestras aves.

Debemos intentar defenderlo ante todos los stakeholders, no sólo el consumidor final y no sólo desde el aspecto colectivo sino también desde el individual por parte de cada una de las empresas que conformamos este sector.

Como ya he comentado, afortunadamente la avicultura de puesta española está avanzando en esta línea y estoy convencido que dará sus frutos.

Volvemos a encontrarnos en un período que marcará el devenir de nuestro sector en las próximas décadas, afrontémoslo desde una mentalidad abierta que nos permita ponerlo en valor dentro del actual paradigma social y económico. Ilustrativo respecto a la consideración que desde las administraciones se nos ha tenido respecto a otros sectores.

Autor: Agustí Roig Viñas