Monitorización serológica

 

María Palomeque Pons | Poultry Marketing Manager Ceva

Dr. Bart van Leerdam | BioChek B.V., Burg. Bracklaan 57, 2811 BP Reeuwijk , Netherland


 
 

Uno se los servicios que Ceva lleva ofreciendo varios años es la monitorización e interpretación serológica de los resultados.

Hoy en día las empresas avícolas hacen especial hincapié en la prevención, por ello la serología es una herramienta muy útil junto con la vacunación y la bioseguridad. Es de vital importancia conocer el estatus sanitario de los lotes y tener un historial de los resultados dentro de cada integración.

Es más, la vigilancia de la respuesta vacunal puede ayudar a detectar y diagnosticar fallos vacunales y por lo tanto permite adoptar las medidas correctoras en caso de fallo vacunal. En este sentido, debe entenderse esta vigilancia como un control de calidad del proceso vacunal. Esto nos conduce a un punto importante a tener en cuenta; cuando se emplea la vigilancia mediante serología, se deberán adoptar las medidas correctivas inmediatas en base a los resultados. Si no se toman acciones adecuadas, no se puede esperar mejorar, optimizar y mantener la eficacia de los programas vacunales.

Para ello, Ceva trabaja en obtener la máxima información posible con este servicio, incluyendo:

  • El establecimiento de líneas base de cada integración y mantenida en el tiempo
  • Creación de mapas sanitarios para monitorizar la presión de las distintas patologías en determinadas zonas
  • Determinar la estacionalidad de cada enfermedad. Esto es extremadamente importante en patologías que tienen mayor incidencia en determinados meses del año y para observar como se comportan los lotes.
 
 

Ejemplo línea base.


La serología puede ser útil para:

  • Conocer la inmunidad maternal de las aves a día de vida. Este punto tiene relación directa con los niveles de anticuerpos de los reproductores
  • Predicción de fechas de vacunación para optimizar la efectividad
  • Control de vacunaciones llevadas a cabo en la granja
  • Erradicación de enfermedades
  • Diagnosticar infecciones

Para obtener unos resultados fiables hay que tener en cuenta que la toma de muestras es muy importante. Tanto el protocolo de muestreo y la correcta recolección de las muestras, como el tamaño muestral y la selección aleatoria de animales.


Un punto muy importante y que nunca debe olvidarse es que la existencia de tasas altas de anticuerpos no significan enfermedad; para poder diagnosticar enfermedad las aves deben mostrar clínica compatible con la patología asociada.

 

Interpretación de los resultados

La actual interpretación de los resultados de una vacunación se realiza evaluando los tres criterios claves que componen la respuesta inmune tras la vacunación. Son los siguientes:

1 Intensidad de la respuesta, el indicador es el título medio. ¿Las aves desarrollan unos títulos dentro del rango esperado para esa vacuna? (=línea base). Estas líneas base pueden variar en función de la estirpe, edad, tipo de vacuna, programa vacunal, etc. Como hemos dicho anteriormente, se deben crear líneas base propias de cada empresa en función de los programas vacunales y las condiciones particulares en cada caso.

2 Uniformidad de la respuesta, el indicador es el porcentaje del Coeficiente de variación (CV) ¿Se están vacunando todos los animales o no? ¿Está el porcentaje del Coeficiente de variación dentro del rango que se deseado o, por el contrario, se puede mejorar? La guía general para la interpretación del %CV después de la vacunación es:

 
 

Aunque estas son las guías generales que se aplican a la mayoría de las vacunas vivas e inactivadas, se debe tener en cuenta que en la aplicación de vacuna viva contra enfermedades respiratorias como IBV y NDV, en general existe una variabilidad de la respuesta. La diseminación de vacunas vivas respiratorias en el lote a menudo está limitada, y estas vacunas producen además una respuesta inmune local, que no se puede medir. De esta forma, cuando se vacuna con estas vacunas vivas respiratorias, el %CV esperado de una buena vacunación es del 40-70%, más que de >40%CV.

En el caso de reproductoras y ponedoras, se usan una serie de vacunas vivas para estimular a las aves antes de una vacuna inactivada. La completa seroconversión (100% de las aves son positivas), es el criterio más importante antes que el %CV por sí sólo. Se ha demostrado, que una buena estimulación produce un impacto beneficioso en la persistencia de los títulos después de una vacunación con vacuna inactivada durante el periodo productivo. Se debe muestrear para comprobar que el 100% de las aves son positivas.

3 Persistencia de la respuesta, cuyo indicador es la respuesta en el tiempo del Título Medio. ¿Persisten lo suficiente, los títulos en el tiempo? ¿Se necesita otra vacunación para elevar los títulos por encima de los niveles de protección o es necesario introducir protección local?

Como ya se ha indicado, existe una clara relación entre los títulos obtenidos después de la estimulación y la estabilidad de los títulos durante el periodo productivo de las ponedoras y las reproductoras después de la vacuna inactivada. Una buena estimulación (títulos positivos y uniformes), antes de aplicar una vacuna inactivada, conducen a un títulos elevados y más estables durante la producción.

Por el contrario, unos títulos deficientes después de la estimulación (títulos bajos y poco uniformes con un alto porcentaje de negativos) conducen a unos títulos elevados al principio del periodo productivo y una bajada de los títulos a mitad y final del ciclo productivo. En general, los títulos de IBV tienen una tendencia a ser menos estables durante el ciclo productivo, comparados con los títulos de Enfermedad de Gumboro (IBD) o enfermedad de Newcastle (NDV).


¿Éxito o fallo vacunal?

Los indicadores del éxito vacunal corresponden con unos títulos elevados, uniformes y duraderos, cuando se encuentran dentro del rango esperado para esa vacuna. Todas las muestras deben ser 100% positivas. Un indicador del resultado de una mala vacunación es generalmente lo opuesto; es decir títulos más bajos de lo esperado, poco uniformes y que no persisten en el tiempo. Títulos por debajo de la línea base, están asociados normalmente con un moderado a elevado porcentaje de negativos.


¿Los títulos indican protección o no?

Aunque los ensayos demuestran una correlación entre los títulos y el nivel de protección, en enfermedades del tipo NDV e IBD, hay que tener cuidado a la hora de predecir cuales son los títulos que indican protección. En primer lugar, hay que tener en cuenta que el grado de protección depende de muchas variables del tipo y variante de la vacuna, la virulencia del virus campo circulante, la estirpe, el método de aplicación, el calendario de vacunación y condiciones particulares, del tipo, temperatura, calidad del alimento…etc.

Se deben conseguir unos valores de títulos de protección, muestreando los lotes en las condiciones particulares de cada caso.

Otra de las razones por las que hay que tener cuidado con la correlación entre el nivel de protección y los títulos es que la inmunidad frente a algunas bacterias como Pasteurella (Pm) y Mycoplasma (Mg y Ms), no es mediada por anticuerpos y los que se producen son productos de desecho. Por tanto, los títulos no representan directamente el estado inmunitario. Los títulos para algunos virus por ejemplo Viruela aviar y Laringotraqueitis infecciosa, no reflejan el estado inmunitario. Sin embargo, los títulos para estas enfermedades pueden resultar útiles para vigilar el éxito de una vacunación.

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